Excesivamente eficientes

industria cárnica

No parece que el problema de la moderna sociedad industrial sea la ineficiencia. La sociedad tecnológico-financiera actual probablemente acabe colapsando por su eficaz extracción y modificación de los elementos naturales que trata de convertir en dinero, que a su vez reinvierte en procesos más eficientes para seguir extrayendo y ahorrar tiempo, en una continua aceleración del endemoniado bucle.

El problema de este diseño económico son sus fines, antes que sus medios. Unos fines erróneos a todas luces (excepto para quienes deberían entenderlo). Pues el crecimiento, el desarrollo tecnológico y la creación de empleo son objetivos erróneos, además de contradictorios. He tratado de aclararme y aclararlo mediante otros textos en este blog y en el viejo blog (utopicosincomplejos), pero como “a buen entendedor pocas palabras bastan”, y como “es difícil hacer que alguien entienda algo cuando su (buen) salario depende de que no lo entienda” (Upton Sinclair), no le daré más vueltas.  Hoy no. Mejor os dejo esta joya de breve vídeo que me ha pasado mi amiga Silvia, que es una metáfora perfecta de nuestro mundo moderno, y que ilustra el absurdo resultado de tanta eficiencia.

La mirada de profunda tristeza de la trabajadora ilustra perfectamente el sinsentido, “el horror económico” del título del estremecedor libro de Viviane Forrester. Ella lo entiende porque le pagarán lo mínimo que puedan pagarle quienes la explotan para que manipule animales (muertos o vivos) como si fueran trozos de plástico.

Crecer así no tiene ningún sentido, además de que es imposible.

esclavitud

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