Velocidad y tocino

relación entre velocidad y tocino

Hay gente, la mayoría me temo, que prefiere andar por el mundo manteniendo fronteras entre las cosas, los conceptos, e incluso las personas, en base a principios y categorías más o menos juiciosas.

Otros, no tan juiciosos, o cabría añadir, bastante más desprejuiciados, no vemos tan claras esas separaciones o límites entre los conceptos, ideas o personas; y tenemos la insana costumbre de encontrar (a veces sin desearlo) relaciones entre todo ello que no son tan evidentes para los que rigen su vida casi exclusivamente según su hemisferio cerebral izquierdo (analítico, secuencial, linguistico…).

Por poner un ejemplo. A menudo se nos pretende hacer callar a los fantasiosos y utópicos como yo con la sabia frase de “que tendrá que ver la velocidad con el tocino”, frase cuya autoría no se ha reclamado aún (por algo será), ante algunos argumentos o conexiones de ideas aparentemente forzadas o fuera de la norma (o lo normal). Se suele usar esta frase coloquial ante la aparente confusión entre cosas “totalmente distintas”, forzadamente o con intenciones de engaño.

Pero a veces se abusa de la censura a estos creativos lingüísticos y se pretende que no existen relaciones entre ideas y cosas aparentemente distantes y aisladas. Y a menudo este aislamiento entre las cosas es pura ilusión. De hecho, podría argumentar que para los místicos esa separación es siempre una ilusión, o que para T. S. Eliot el infierno es el lugar donde nada conecta con nada, pero prefiero demostrar con un ejemplo claro y contundente que las ideas están en realidad aún más cerca unas de otras que una personas con cualquier otra del planeta entero, entre las que hay, como mucho seis grados de separación, según la susodicha teoría.

Al grano, o al tocino. Por tocino (panceta, beicon, etc.), entendemos normalmente una parte del cerdo concreta, que contiene mucha grasa. Es el tejido adiposo subcutáneo de este mamífero del que se aprovecha casi todo (carne, piel, intestinos, órganos, pelo, pezuñas…). Es más de un 70% grasa.

La velocidad es la magnitud física que expresa la distancia recorrida por unidad de tiempo.

El Ser Humano, gracias a su desbordante creatividad, ha construido artilugios mecánicos capaces de desplazarse sobre la superficie de la Tierra (sobre asfalto normalmente) a gran velocidad (automóviles y motocicletas, sobre todo). Otros de estos artilugios son aeronaves, trenes, barcos y cohetes y misiles. La mayor parte de estos artefactos dependen de ruedas , motores alternativos o turbinas o turbohélices. La velocidad de estas máquinas dependerá de la velocidad tangencial (y angular) de ruedas, motores y turbinas, en los cuales se ha de minimizar el rozamiento para reducir las pérdidas de energía y el calentamiento por fricción. Algunos de los elementos fundamentales para hacer posible esta tecnología son el rodamiento y el cilindro-pistón del motor de combustión. Y ambos necesitan, para su funcionamiento, de una correcta lubricación… que puede consistir en grasa animal o vegetal. De hecho, la grasa de ballena era un excelente lubricante hasta que los sintéticos la fueron desplazando (afortunadamente).

También de algunos vegetales como la algarroba, o más concretamente su semilla, leí en algún sitio que se extraen valiosos lubricantes. Y a los cerdos les encanta la dulce algarroba. Por cierto, ¿la habeis probado? Los alemanes hacen “chocolates” sin cacao a base de algarroba.

Afortunadamente, con los lubricantes sintéticos, tampoco los cerdos competirán por el consumo de algarrobas para fabricar lubricantes para coches y motos.

Una última relación, mucho más evidente: la cantidad de tejido adiposo en el ser humano suele ser inversamente proporcional a la velocidad que puede desarrollar únicamente mediante su aparato locomotor. Tampoco en caída libre se obtendrá ninguna ventaja de la mayor masa, pues la velocidad final en caída libre depende de la aceleración y del rozamiento, pero no de la masa. En el agua la grasa supone una ventaja por su menor densidad y aislamiento del frío, pero solo hasta cierto punto.

Si se les ocurrre alguna relación más, por favor compartanla.

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Una respuesta a “Velocidad y tocino

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